Esta mañana las gotas de la lluvia caída ayer
brillaban en el árbol al recibir los primeros rayos del Sol.
Tú recordaste la noche pasada.

Desnuda, eras árbol que se dejaba estremecer por otra lluvia.
La lluvia de sus manos en tu espalda irresistible.
Una lluvia que deseas tener otra vez sobre ella.
Dulce, fría, suave, silenciosa o estridente…
pero indudable.